Artesanos lojanos destacan el proceso creativo, los costos y las figuras más demandadas en la elaboración de monigotes.
Con creatividad, paciencia y largas jornadas de trabajo, los artesanos de monigotes se preparan cada año para mantener viva una de las tradiciones más representativas del fin de año en Loja. Desde octubre, decenas de emprendedores inician la elaboración de estas figuras que combinan arte popular, personajes de moda y el esfuerzo de familias enteras.
Anthony Josué, artesano dedicado a esta actividad, explicó que el proceso comienza con la creación de moldes y el empapelado, para luego dar forma poco a poco a cada figura hasta llegar al pintado final. “Más o menos son dos meses de trabajo, desde octubre hasta diciembre”, señaló. Los precios de los monigotes varían según el tamaño y el diseño, con valores que parten desde los 8 dólares y pueden llegar hasta los 30 o más. Entre los personajes más solicitados están Mario Bros, policías y pandas. Anthony atiende al público desde las 08:00 hasta las 23:00 y hace un llamado a la ciudadanía a apoyar los emprendimientos locales.
Desde otro puesto de la feria, María Villa comentó que este año las figuras más vendidas son las que llaman la atención de los niños. “Hemos traído más modelos infantiles, porque son ellos quienes más piden los monigotes”, indicó. La elaboración se basa en observar cuidadosamente las imágenes originales y replicarlas con papel, cola y periódico. Los precios oscilan entre 10 y 50 dólares, dependiendo del tamaño y el nivel de detalle. La artesana invitó a la ciudadanía lojana y a quienes visitan la ciudad a acercarse a la feria ubicada en los exteriores del Coliseo Ciudad de Loja.
Luis Sigua, por su parte, ofrece figuras como el Guasón, Batman y otros personajes que han marcado tendencia durante el año. Su monigote más costoso alcanza los 60 dólares y puede tardar algunos días en elaborarse. Los modelos pequeños se comercializan desde 15 o 20 dólares. En cuanto a las ventas, señaló que los primeros días son más lentos, pero mantiene la expectativa de que estas mejoren conforme se acerque el 31 de diciembre. Además, expresó su preocupación por la prohibición de venta de pirotecnia en ciertos sectores, lo que —según indicó— afecta directamente a los comerciantes que invirtieron en estos productos.
Finalmente, Marcia Aguilera relató que aprendió este oficio desde los seis años, ayudando a su padre. Destacó que los monigotes pueden elaborarse con distintos materiales reciclados, como cartón u hojas de cuaderno, aunque la pintura de esmalte representa uno de los mayores costos, con una inversión aproximada de 30 dólares.
Sus figuras se venden entre 10 y 25 dólares, y aseguró que la elaboración de todo su stock puede tomar hasta tres meses debido al tiempo de secado. Igualmente invitó a la colectividad a visitar su puesto, donde incluso se realizan rebajas de último momento.
Así, entre tradición, creatividad y esfuerzo, los monigotes continúan siendo protagonistas del cierre de año en Loja, reflejando el trabajo artesanal y la identidad cultural de la ciudad.

