Más de 10 mil personas participaron en el Vía Crucis de El Valle, reconocido como patrimonio cultural, junto a otras manifestaciones religiosas en distintos sectores de la ciudad.
La fe volvió a tomarse las calles de Loja durante la Semana Santa con la realización de diversas procesiones que convocaron a miles de fieles en distintos puntos de la ciudad. Entre ellas, destacó la tradicional Procesión de El Valle, recientemente reconocida como Bien Patrimonial Cultural Inmaterial, consolidándose como una de las expresiones religiosas más representativas del país.
La jornada, desarrollada el 3 de abril, reunió a más de 10.000 personas entre devotos, turistas y visitantes, quienes acompañaron el recorrido de aproximadamente seis kilómetros desde la parroquia El Valle hasta el centro de la ciudad y de regreso. La representación contó con la participación de más de 300 personas, incluyendo actores, músicos, cucuruchos, Santos Varones y miembros de las Fuerzas Armadas.
El Vía Crucis, considerado el tercero más importante del Ecuador, no solo es una manifestación religiosa, sino también un símbolo de identidad colectiva que se mantiene vigente gracias al trabajo conjunto de la comunidad, la parroquia y el comité organizador.
Durante el recorrido, instituciones como la Unidad de Control Operativo de Tránsito (UCOT) garantizaron la movilidad y seguridad vial, mientras que la Cruz Roja desplegó cerca de 30 voluntarios y personal de ambulancia en puntos estratégicos para atender cualquier eventualidad.
“Es bonito saber que Loja tiene una de las profesiones más grandes del país, eso demuestra la fe que tenemos los lojanos. Hoy veo bastante gente acompañado y eso es bonito, demuestra el valor religioso que le damos a estos actos. No me puede olvidar de felicitar a los organizadores, la verdad que han hecho un trabajo magnífico”, comentó Cristina Espinoza, asistente del evento religioso.
A la par, otras parroquias también vivieron intensamente esta tradición. En San Francisco, los fieles acompañaron a Jesús del Gran Poder en un recorrido marcado por la oración y la reflexión. De igual forma, en la Iglesia Catedral, la comunidad participó del Santo Vía Crucis junto al obispo Walter Heras, en una jornada de recogimiento espiritual.
En el sector de La Banda, la procesión organizada por la cuasi parroquia Nuestra Señora de la Merced y Santa Cecilia también congregó a decenas de creyentes, quienes vivieron el recorrido como una experiencia profunda de fe.
Así, Loja reafirma su identidad religiosa y cultural, donde la tradición no solo se mantiene, sino que se fortalece año a año con la participación activa de su gente.

