La propuesta de una nueva ordenanza municipal sobre control de tránsito despierta inquietud entre concejales y ciudadanos ante la posibilidad de retomar mecanismos sancionatorios similares a los fotorradares.
La discusión de una nueva ordenanza municipal que regula la movilidad en el cantón Loja ha generado preocupación en distintos sectores, debido a la inclusión de “dispositivos tecnológicos” cuyo alcance no ha sido explicado con claridad a la ciudadanía.
El tema ha cobrado relevancia tras la observación de equipos instalados en postes semafóricos de la ciudad, descritos por ciudadanos como estructuras de color claro con elementos oscuros, sin información oficial sobre su función. Esta situación ha despertado comparaciones con el sistema de fotomultas aplicado años atrás, el cual derivó en conflictos legales y rechazo social.
Desde el ámbito político, el concejal Miguel Castillo advirtió que algunos artículos del proyecto de ordenanza hacen referencia al control de velocidad mediante dispositivos electrónicos, tanto fijos como móviles, lo que podría abrir la puerta a mecanismos sancionatorios similares a los utilizados en el pasado. El edil recordó que experiencias anteriores dejaron consecuencias económicas para el municipio y cuestionamientos sobre su legalidad y aplicación.
Por su parte, el analista y periodista Pablo Sanmartín Rodríguez expresó su preocupación por la falta de transparencia en la propuesta, señalando que no se han detallado aspectos técnicos ni jurídicos de estos dispositivos, ni el tipo de sanciones que podrían derivarse de su uso. También enfatizó la necesidad de garantizar seguridad jurídica y evitar que la normativa genere incertidumbre en la población.
El debate se desarrolla en un contexto nacional en el que el control de fotorradares ha sido centralizado en el ECU 911, como parte de medidas para evitar irregularidades en su implementación. Este antecedente ha sido mencionado como un referente para la toma de decisiones a nivel local.
Mientras tanto, la ciudadanía mantiene expectativas sobre una explicación clara del proyecto y sus implicaciones, en un proceso que diversos actores consideran debe ser abierto y participativo.
Al cierre de esta nota, La Hora aún no ha recibido declaraciones oficiales por parte de los agentes de la Unidad de Control de Tránsito, aunque se informó que una entrevista ya ha sido coordinada y se espera su desarrollo en los próximos días.

