Datos técnicos reportan un aumento del flujo peatonal, mientras distintos sectores mantienen posturas divididas sobre la medida.
La intervención en la calle Rocafuerte, en el centro de Loja, continúa generando reacciones entre ciudadanos, comerciantes y autoridades, en medio de la difusión de resultados preliminares sobre su impacto.
Según información presentada por el Municipio de Loja, a través de sus equipos técnicos, el flujo peatonal en el tramo intervenido, entre las calles Bernardo Valdivieso y Olmedo, habría pasado de 6.473 a 8.254 personas durante el periodo de evaluación. Este incremento, de aproximadamente el 30%, se registró tras la aplicación de la peatonización temporal.
Los datos forman parte de un estudio que, de acuerdo con la administración municipal, fue desarrollado con apoyo académico y contempló conteos, encuestas y observación directa del comportamiento ciudadano en el sector intervenido.
En la misma línea, técnicos municipales señalaron que durante los días de análisis se contabilizaron alrededor de 8.700 peatones frente a 1.200 vehículos, lo que, según indicaron, evidenciaría una mayor presencia de personas caminando en el centro de la ciudad.
Por otro lado, el Municipio también informó que, desde la implementación de la medida, se han realizado más de 20 actividades culturales y alrededor de 30 eventos ciudadanos y deportivos en la zona, lo que ha incrementado el uso del espacio público.
Sin embargo, la peatonización ha generado opiniones diversas. Mientras algunos sectores destacan la posibilidad de contar con espacios más amplios para el tránsito peatonal y actividades culturales, otros expresan inquietudes relacionadas con la movilidad vehicular y el impacto en la dinámica comercial del sector.
La intervención se ejecutó inicialmente con elementos temporales, como señalización y mobiliario móvil, lo que, según las autoridades, permite evaluar su funcionamiento antes de una posible implementación definitiva.
En una siguiente etapa, según lo anunciado, se prevé la incorporación de mejoras progresivas en la infraestructura del tramo intervenido. Estas incluyen la instalación de mobiliario urbano más permanente, adecuaciones en aceras y señalética, así como la optimización de accesos para peatones y personas con movilidad reducida.
En este contexto, el Municipio de Loja ha señalado que continuará con el monitoreo de la zona intervenida y el análisis de resultados, en medio de un proceso que sigue generando debate en la ciudad.

