Las intensas lluvias provocaron inundaciones, deslizamientos y el colapso de vías y servicios básicos. Autoridades y moradores solicitan apoyo económico y logístico para enfrentar la emergencia.
El cantón Pindal es uno de los territorios más afectados por la actual temporada invernal en la provincia de Loja, tras las intensas lluvias registradas entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de febrero, que provocaron inundaciones, deslizamientos y daños en viviendas, vías y servicios básicos.
En el casco urbano, el desbordamiento de una quebrada que atraviesa la ciudad ocasionó graves inundaciones que afectaron viviendas y comercios. En sectores como la bahía, varios negocios reportaron pérdidas que superan el 80% de su mercadería, mientras que numerosas familias debieron realizar labores urgentes de limpieza tras el ingreso de agua y lodo a sus hogares.
Según las autoridades municipales, la emergencia se agravó por el taponamiento de alcantarillas y el colapso parcial del sistema de embaulado, lo que permitió que el agua se acumulara en distintas calles. Personal del Municipio trabajó desde la madrugada en tareas de evacuación y limpieza, apoyados por moradores y maquinaria alquilada ante la limitada disponibilidad de equipos.
El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal declaró el estado de emergencia por 60 días debido a los cuantiosos daños en la zona urbana y rural. La vialidad rural permanece en estado crítico y varias comunidades han quedado incomunicadas, lo que dificulta el traslado de personas y productos.
Entre los casos más graves se encuentra el sector Pindal Grande, donde la crecida de la quebrada afectó la vivienda de la familia Peña Calderón, que perdió la mayoría de sus pertenencias tras la repentina inundación. Los moradores lograron evacuar a tiempo a los integrantes de la familia, evitando víctimas, pero los afectados solicitan ayuda económica para iniciar su recuperación.
El temporal también ha provocado derrumbes en varios sectores, afectando sistemas de agua potable en comunidades como Pailitas, Pindal Grande, La Primavera y Rota. Asimismo, la vía Pindal–Celica presenta severos daños, dificultando la circulación vehicular, mientras que deslizamientos han bloqueado accesos hacia sectores como Misama y Papalango, donde moradores y bomberos realizaron mingas para intentar despejar los caminos.
En el sector San Vicente, a pocos kilómetros de la cabecera cantonal, un deslizamiento obligó a evacuar a familias ante el riesgo de nuevos desprendimientos de tierra.
Ante este panorama, las autoridades locales han solicitado el apoyo de instituciones provinciales y nacionales para atender la emergencia, así como maquinaria para rehabilitar la red vial rural. Los moradores, por su parte, piden ayuda económica y logística para enfrentar las pérdidas y prevenir nuevas afectaciones durante el invierno, ante ello el GAD impulsa una colecta solidaria para todos los afectados.
El COE cantonal se mantiene en sesión permanente y se han habilitado instituciones educativas como alojamientos temporales para las familias damnificadas.

